Abstract
Laboratory experiments were made on 2 aspects of male-male interactions in Caribbean fruit flies, Anastrepha suspensa (Loew). Observations of males involved in territorial contests on a lab-caged grapefruit tree revealed that large size and residence gave males advantages in fights; large intruders usually were able to oust small residents. In a second experiment, groups of individually-caged males began to emit sex pheromone and produce acoustic signals earlier in the daily sexual display period when in contact with other males than when isolated from them. /// Se hicieron experimentos en el laboratorio sobre 2 aspectos del comportamiento entre machos del "Caribbean fruit flies", Anastrepha suspensa (Loew). Observaciones de machos, en un árbol de toronja enjaulado en el laboratorio, envuelto en disputas territoriales, revelaron que los residentes de mayor tamaño y tenían ventaja en las peleas; los intrusos de mayor tamaño usualmente podían sacar a los pequeños residentes. En un segundo experimento, en su diari despliegue sexual, machos individualmente enjaulados comensaban a emitir feromonas sexuales y a producir señales acústicas más temprano cuando estaban en contacto con otros machos que cuando estaban aislados de ellos.